Por qué Bioliderazgo


Cualquier máquina o aparato tecnológico, por más sencillo que sea, trae consigo un  instructivo que explica cómo funciona. En cambio nosotros –los organismos biológicos más complejos del planeta– no tenemos manual de usuario. Cuando se trata de comprender cómo funcionamos, cada quien corre su propia suerte.

Por supuesto que contamos con una sabiduría innata que nos conduce por la vida y trata de evitar que nos equivoquemos demasiado. Pero en un mundo ultrasofisticado como el nuestro, esto sirve de poco. 

Tenemos que reaprender a conducirnos, porque nuestros mecanismos instintivos fueron desarrollados hace miles o millones de años para una realidad muy diferente de la actual y debemos educarlos.

Tenemos miedos, reaccionamos ante las circunstancias de modos inadecuados, somos ineficientes para gestionar nuestro aprendizaje y padecemos muchas otras carencias que deterioran nuestra experiencia de vida y a veces nos angustian. La felicidad se nos escapa.

La buena noticia es que las neurociencias han avanzado de manera espectacular en las últimas tres décadas y están demostrando que muchas de las enseñanzas de los antiguos eran más acertadas de lo que solía pensarse. “Conócete a tí mismo” dejó de ser un consejo de los griegos antiguos para convertirse en la consigna ineludible de nuestros tiempos.

Podés actuar ya para introducirte en las habilidades que darán a tu vida un rumbo más satisfactorio y te permitirán desarrollar excelentes relaciones con tu yo interior y con quienes te rodean. ¿Aceptás el desafío?