Procesos


Un excelente equipo de trabajo sólo se manifiesta como tal cuando hace cosas. Su calidad se expresa en los resultados y en su persistente voluntad de mejorarlos cada día.

Pero esos resultados no pueden quedar librados a la inspiración del momento o al genio individual, porque tu negocio exige que sean predecibles. Deben ser planificados. Deben poder replicarse todas las veces que tus clientes lo requieran. Deben integrarse en procesos adecuadamente diseñados.

Y además debes hacer todo lo posible para que esos resultados se produzcan con el menor consumo posible de recursos, porque estamos hablando de dinero. Nadie monta una empresa para perderlo.

O sea, tu operación debe ser eficaz y también eficiente.

¿Cómo puedes asegurarlo?

Demos por hecho que cuentas con un equipo de personas competentes, motivadas y comprometidas. Ahora debes ayudarlas a funcionar al unísono para lograr lo que tus clientes piden. Parece fácil, pero está lejos de serlo. Hay muchas trampas en el camino.

La primera de ellas —y tal vez la más insidiosa— es que cada persona insiste en hacer las cosas de determinada manera (“su” manera), porque cree que es la mejor. Si pides a tres operarios que hagan una misma tarea que no ha sido estandarizada, ten por seguro que cada uno de ellos la hará de manera diferente. Por supuesto, no será sorpresa para nadie que los resultados serán también diferentes y que el tiempo consumido tampoco será el mismo.

No puedes planificar tu trabajo de este modo.

Hay tareas que se hacen mucho mejor y más rápido si se automatizan, porque nuestra capacidad de procesamiento subconsciente es infinitamente mayor que la consciente, como te explico aquí. Pero si cada uno improvisa a su antojo, eso no ocurrirá nunca. Continuarán cometiendo errores y jamás podrás cumplir los plazos de entrega.

Claro, si tuviéramos a mano algunos datos de las neurociencias, podríamos explicar a nuestros colaboradores por qué las cosas deben hacerse de cierto modo si queremos ser exitosos. Y te aseguro que en adelante esa dificultad quedará superada y podrás comenzar a ocuparte de lo importante.

Por esto y mucho más, es impostergable que tomes la decisión de introducirte en este universo fascinante del bioliderazgo. Me lo agradecerás siempre.