Personas

Si consideras todos los elementos que componen una empresa, del tipo que sea, te sorprenderá descubrir cuántos de ellos podrían ser minimizados o eliminados y aun así mantener una identidad corporativa reconocible. Pero hay uno que puede borrar tu operación del mapa si no consigues que se desempeñe con eficacia.

Son las personas. Tu equipo de trabajo.

Porque el único factor realmente imprescindible en cualquier emprendimiento humano son los humanos mismos. Es decir, tú y tus colaboradores. Cuanto más pequeña es tu empresa, más válida es esta afirmación y más crítico resulta que aprendas a conducir ese equipo con maestría.

El capital, la tecnología, las instalaciones y todos los demás recursos son incapaces de sostener tu operación si careces de un grupo de personas competentes, motivadas y comprometidas con el éxito del proyecto. Mejor ni lo intentes.

Por eso es tan esencial la misión del líder. Sin un buen liderazgo, es inútil cualquier esquema empresarial, plan de negocios u oportunidad comercial.

Yo te propongo ir todavía más allá del liderazgo. Te invito a bioliderar tu empresa para blindarla contra los embates de la competencia y para construir un diferencial que aporte valor superlativo a tus clientes. Y esto requiere que tu equipo crezca contigo, tanto personal como profesionalmente.

Para lograrlo deberás recurrir a conocimientos que no proporcionan las escuelas de negocios. Debes acceder a información que hasta ahora ha estado atrapada en ámbitos científicos cerrados, para beneficio de unos pocos.

Por eso, el bioliderazgo se aventura en áreas ajenas al management que, curiosamente, parecen contener muchas respuestas a cuestiones que han desvelado a los empresarios por siglos. Materias que muy pocos podrían calificar como vitales para lograr el éxito en los negocios.

La explosión de las neurociencias a fines del siglo pasado significó un aporte trascendente al conocimiento de nosotros mismos, de nuestras capacidades y de nuestras limitaciones. Algunos de estos descubrimientos se filtraron al gran público a través de obras de divulgación pioneras, tales como La inteligencia emocional de Daniel Goleman o incluso de series televisivas como Lie to me, de la cadena Fox.

Y hay más. Desde la década de 1990, un selecto grupo de científicos occidentales se ha unido al Dalai Lama para explorar desde otras ópticas los conocimientos que han cultivado los monjes tibetanos por siglos y que parecen salidos de un libro de cienca-ficción. La iniciativa se convirtió en un movimiento muy activo, con centro en el Mind and Life Institute (https://www.mindandlife.org), como muestra viviente de las posibilidades que nos aguardan cuando la ciencia y la espiritualidad se unen para apoyar nuestro crecimiento personal y colectivo.

El bioliderazgo investiga todos los caminos con mente abierta, porque falta mucho aún. En estas páginas podrás compartir esta pasión por averiguar qué cosas se nos han ocultado y de qué modo pueden cambiar radicalmente nuestra perspectiva del trabajo colaborativo. Hasta dónde podamos llegar, depende de todos nosotros.

Por eso te invito a que los exploremos juntos.