Los asesinos ocultos del desempeño

Tú, yo, todos nosotros, somos un producto del entorno más que de cualquier otro factor vital. Nuestras destrezas intelectuales y anímicas no forman parte de la herencia genética, sino que están latentes y deben ser cultivadas en contextos adecuados.

Todos los eventos, personas y situaciones que nos rodean generan estímulos sensoriales que inciden sobre nosotros, facilitando o dificultando nuestras tareas y nuestro aprendizaje. Determinan, en gran medida, qué tan eficientes (o deficientes) podemos llegar a ser en cualquier cosa que hagamos. Y algunos de ellos tienen consecuencias imprevisibles.

La competencia sensorial, secreto de un desempeño extraordinario

Los seres humanos somos animales sensoriales. Nuestro mundo personal está construido alrededor de experiencias visuales (las imágenes que vemos, recordamos o construimos mentalmente), auditivas (los sonidos que percibimos, creamos en nuestra mente o recordamos) y kinestésicas (calor, movimiento, dolor, aromas, sabores y también nuestros sentimientos y emociones).

Por eso el mundo es un lugar diferente para cada uno de nosotros.

El misterioso vecino que vive al lado

No lo podrás creer. Tienes un vecino que no conoces, pero que es capaz de obligarte a hacer cosas muy extrañas. Actúa en las sombras y ni siquiera habla tu idioma.

El bioliderazgo triplica tu productividad

¿Lo has notado? En las empresas solemos dar órdenes, crear reglamentos e imponer procedimientos operativos que exigen a nuestros funcionarios una intensa concentración para evitar errores. Pero los errores igual ocurren, aunque insistamos continuamente en que “¡pongan más atención!”

¿Trabajo en equipo?

Los responsables de las organizaciones contratan personas para desempeñar determinadas tareas o funciones y requieren de ellas ciertas competencias específicas, que supuestamente garantizarán su buen desempeño. Sin embargo —y particularmente en las pequeñas empresas—, poco se preocupan de conocer a fondo su potencial y de hacer un seguimiento sistemático de su desarrollo. Semejante situación tiene varias consecuencias.

Esa ilusoria y esquiva "realidad"

Es muy curioso lo que ocurre con nuestras percepciones. La mayor parte de las veces podemos sentirnos medianamente seguros que, de alguna forma, lo que vemos y oímos está realmente alli. Otras, la diferencia entre lo que creemos percibir y los hechos en sí mismos nos abruma y desconcierta, si es que logramos reconocerla.

El bioliderazgo es para todos

Aunque el nombre pudiera sugerir otra cosa, el bioliderazgo no es un concepto pensado exclusivamente para los dirigentes de las organizaciones. Ni el lugar que ocupa en él la consideración de los dirigidos es el de meros animales de laboratorio que se vuelven progresivamente más astutos y exigen el diseño de nuevos trucos para mantenerlos bajo control.

"Ojos que no ven, corazón que no siente" (o cómo controlar el estrés)

¿Te diste cuenta qué fácil es distraerse y olvidarse repentinamente de lo que uno quería hacer? Hay gente más propensa que otra a padecer este tipo de situaciones incómodas, de las cuales encontramos ejemplos abundantes en la vida cotidiana.

El tiempo: ¿aliado o enemigo?

Pocas cuestiones hay en este mundo que ocupen un lugar tan central en el devenir de la Humanidad como la contemplación del factor tiempo. Su naturaleza se resiste a ser descripta o conquistada por quienes usamos y abusamos de él, con las más dispares consecuencias.